sábado, 11 de febrero de 2017

GOYA Y SU VISIÓN DE LA GUERRA

LOS DESASTRES DE LA GUERRA

Según los conocimientos que tengo de Goya, que son escasos, puesto que no siento devoción por él ni por el arte, en su serie de Los desastres de la guerra no plasmó una visión heroica de la guerra, ni una visión que ensalzara a los españoles sobre los franceses sino que retrató la brutalidad y la tortura, el terror y el pánico producido por los efectos de la guerra y los desastres colaterales como el hambre, la enfermedad o la insolidaridad...
Pretende denunciar en favor de los que sufren la brutalidad y la aberración de la guerra. Son gente normal representadas de la forma más realista y descarnada posibles, provocando a quien las contempla repulsión hacia los humanos, que son capaces de cometer esas barbaridades durante una guerra. Además, al final realiza una crítica de la sociedad que le ha tocado vivir reflexionando sobre las injusticias sociales, la incultura y superstición popular, el estamento religioso, la corrupción política y de los legisladores en el revitalizado estado absolutista y carente de libertades que se impuso tras el regreso al trono de Fernando VII.

GUERRA DE LOS MAMELUCOS

En el centro del cuadro hay un mameluco que cae muerto del caballo aunque el patriota sigue apuñalándole mientras otro hiere al caballo que no es enemigo de nadie manifestando así Goya la  irracionalidad de la guerra. Al fondo, los madrileños con los ojos llenos de  rabia acuchillan a jinetes y caballos mientras los franceses rechazan el ataque e intentan huir.






LOS FUSILAMIENTOS DEL 3 DE MAYO

Este hecho tuvo lugar como represalia del ejército napoleónico por el levantamiento popular que había sucedido el día anterior en Madrid. En esta obra, Goya toma parte en favor de los perdedores, los ejecutados, mostrando lo inhumano y cruel de la guerra. En contraste, los soldados dan la espalda queriendo el pintor mostrarlos como máquinas ejecutoras carecientes de humanidad. El hombre que viste de camisa blanca y pantalón amarillo parece que imita a Cristo cuando muere, como haciendo un sacrificio a favor de la libertad frente a la opresión.


CONCLUSIÓN:

Goya muestra una visión diferente de la guerra en estas tres obras. Antes los pintores mostraban la guerra como turiferarios, es decir, desde el punto de vista del rey que resultaba vencedor apareciendo como un héroe e incluso llegaban a representar las obras para que la rendición fuera, por decirlo de alguna forma, un gesto de caballerosidad y cordialidad. Con la llegada de Goya, que después influirá en Manet o Picasso, las guerras se pintan desde otro punto de vista que se asemeja más  a la realidad. Los hechos que se muestran no tienen nada que ver con lo heroico ni caballeresco, más bien refleja la brutalidad, inhumanidad, irracionalidad… y siempre poniéndose a favor de los que la sufren en sus carnes criticando la sociedad de su época, la corrupción y demás fechorías que tienen que ver con las clases privilegiadas, que no distan mucho de lo que hoy vivimos.